La Extraordinaria Glándula Pituitaria o hipófisis

La Extraordinaria Glándula Pituitaria o hipófisis

La glándula pituitaria conocida también como hipófisis, término que proviene del griego hipo (‘debajo’) y fisis (‘crecer’), se conoce como la glándula de la eterna juventud y de la alegría. Es una glándula de suma importancia en el organismo, controla todos los sistemas endocrinos y metabólicos y todas las funciones neuro-vegetativas y neuro-químicas del resto del sistema glandular. La hipófisis es el ordenador central de todo el organismo, sus posibilidades y utilidad en el organismo y la evolución del ser humano son muy extensas y apenas se conocen.

Acerca de la hipófisis:

Se encuentra situada en la base del cráneo, en lo que se conoce como fosa nasal media (o silla turca del hueso esfenoides)  la cual se conecta con el hipotálamo. Tiene forma ovalada, y mide aproximadamente 8mm de diámetro ante posterior, transversalmente mide 12 mm, y 6 mm en sentido vertical. Pesa en el hombre adulto 500 miligramos, y en la mujer 600 mg (o hasta 700 mg en mujeres que han tenido varios partos).

Funciones de la glándula Pituitaria

Es una glándula endocrina, la cual se encarga de segregar hormonas cuya tarea es regular la homeostasis o equilibrio de otras glándulas u hormonas del sistema endocrino. Esta hormona se divide en tres partes:

Lóbulo anterior (adenohipófisis):

• Este lóbulo es responsable de la secreción de numerosas hormonas de las cuales seis son relevantes para la función fisiológica adecuada del organismo. Entre estas hormonas se encuentra la hormona del crecimiento (o somatotropina), la cual estimula la síntesis proteica e induce la captación de glucosa por parte del músculo y los adipocitos. Induce también la gluconeogénesis, por lo que aumenta la glucemia. Uno de los efectos más relevantes de esta hormona es que promueve el crecimiento de todos los tejidos y los huesos en conjunto con las somatomedinas. Un déficit de esta hormona es la causante del enanismo o gigantismo en niños, y acromegalia en adultos. Otra hormona que segrega el lóbulo anterior es la prolactina, la cual estimula el desarrollo de los acinos mamarios, estimulando las proteínas de la leche. También se encuentra la hormona estimulante del tiroides (tirotropina), la cual estimula la producción de hormonas por parte del tiroides.

Hipófisis media:

• Se encarga de producir dos polipéptidos llamados melanotropinas (u hormonas estimulantes de los melanocitos) las cuales inducen el aumento de la síntesis de melanina de las células de la piel.

Lóbulo posterior (neurohipófisis):

• Este lóbulo se encarga de almacenar las hormonas ADH y oxitocina. No es en realidad una glándula secretora, sino que se limita a almacenar los productos de secreción del hipotálamo. La oxitocina se encarga de estimular la contracción de las células mioepiteliales de las glándulas mamarias, y es responsable de la producción de leche materna. La oxitocina se estimula por la succión, la cual transmite señales al hipotálamo para que secrete más oxitocina. Esta hormona es, además, la responsable de las contracciones del músculo liso del útero en el orgasmo, y de los espasmos de la etapa final del parto. La hormona antidiurética (AD), es secretada cuando el organismo detecta una disminución del volumen plasmático o una disminución en la presión arterial. Su secreción ocasiona un aumenta en la reabsorción de agua desde los túbulos colectores renales. También causa una fuerte vasoconstricción, por lo que también es conocida como vasopresina.

El Cushing

Es un síndrome que afecta a varios sistemas y órganos, sus causas se deben a  una hipersecreción de cortisol (la cual ocurre por lo general a una hiperplasia de la hipófisis). Los síntomas del Cushing son: cara muy redonda, rubicunda y congestiva (se conoce también como “cara en luna llena“). Además, las grasas se acumulan en el cuello y nuca (cuello de búfalo), obesidad central (abdomen sobresaliente y extremidades delgadas). Estrías en abdomen, muslos y mamas, dolores de espalda, amenorrea, aumento de vello púbico en mujeres y otros síntomas como hipertensión, psicosis o diabetes.

Estimulación de la glándula pituitaria:

Para funcionar, esta glándula se balancea, y en su columpiar se somete a una presión y a una relajación, y entonces la glándula segrega sus estímulos basándose en los estímulos que le da el movimiento del esfenoides en su silla turca, la cual es como una silla mecedora en forma de semicírculo. El esfenoides hace un movimiento sistólico y diastólico de estimulación sobre el sistema de la hipófisis, en forma de mecedora. Cualquier impedimento o bloqueo del esfenoides que repercuta en su óptimo balanceo, afectara al estimulo glandular de la hipófisis.

Cualquier problema que afecte el páncreas, o los problemas de oídos, dislexia, estrabismo hipoglucemia, mareos, ataques epilépticos, nervios, etc, son problemas que se pueden atender y solucionar desde el esfenoides.

Desarrollo de la consciencia y glándula Pituitaria

La glándula pineal y la glándula pituitaria representan las claves de acceso a campos de creación superior. En la Escuela de Medicina de la Universidad de Berlín, se ha descubierto que entre la glándula pineal y la pituitaria, existe un sutil enlace más delgado que un cabello, el cual une las hormonas que secretan ambas glándulas. Cuando esto ocurre químicamente en el cerebro de la persona, se produce un estado místico y extraordinario en el cerebro de la persona. Se dice que la unión de estas dos secreciones hormonales puede activarse de forma voluntaria mediante la práctica de métodos específicos que logran cruzar el umbral que separa al ser físico del ser divino que yace en la persona.

Cuando ocurre esta fusión hormonal, se ingresa la mezcla resultante al torrente sanguíneo, produciendo un aumento en la vibración del cuerpo, la cual causa  ondas armónicas de energía que la persona puede sentir. Es entonces que la persona puede experimentar una unión con un conocimiento y entendimiento superior, el cual le despierta ciertas habilidades de la mente que yacían dormidas o en estado pasivo  antes de dicha unión.

Los efectos de este llamado despertar de la consciencia son variables en cada individuo, el subconsciente suele manifestar sus propiedades de acuerdo a cada persona. Hay quienes, incluso, pueden sentir la apertura de estos centros de energía con una especie de aturdimiento, dolor de cabeza, fiebre o mareo.

Sitio web de la imagen: carenewengland.org

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9 Comentarios
  1. mayo 17, 2012
    • febrero 13, 2016
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  3. agosto 20, 2013
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