¿Es la tecnología compatible con el Amor?

Dándole vueltas a la velocidad con la que se nos pasan los años a medida que nos hacemos mayores, empecé a pensar que, últimamente, también las cosas cambian aceleradamente a nuestro alrededor. El amor, la cultura, los roles, el trabajo, los valores….Amor de pareja

La sociedad en la que vivimos se transforma rápidamente; la forma en la que nos relacionamos con la familia, amigos y compañeros de trabajo , con los alimentos, con la naturaleza, con la información  y con nosotros mismos es radicalmente distinta a la que  existía hace tan sólo 50 años.

Hoy, nuestro papel como productores y consumidores de bienes crece exponencialmente y la dependencia entre ambos y nuestro éxito personal es irremediable. El individuo permanece, cada vez más, inmerso en un mar de cambios que intenta asimilar para mantenerse firme y flotar lo más seguro posible. Y, aunque el número de personas y lugares con los que interactuamos en el presente es mayor que el que nuestros padres han tenido la oportunidad de conocer, la profundidad de estas experiencias es notablemente menor; pues nuestro auténtico yo permanece más aislado y alejado del espectro social que nunca.

Intenta contar algo que realmente te preocupe a cualquiera que saludes diariamente en tu oficina y sabrás de lo que te estoy hablando.

Ante estas reflexiones me paré a pensar en cómo, pese a todo, la concepción del amor sigue siendo prácticamente la misma hoy que la que describía, por ejemplo, Emily Brönte en Cumbres Borrascosas o Alfred Hitchcock en Rebecca.

¿No es posible que haya una descompensación creciente entre la clásica idea romántica del amor que todavía intentamos alcanzar en nuestras vidas y la distancia interpersonal que vivimos día a día, regida por estándares de normativización comunicativa y claves de eficacia socio-económica?

Todos queremos que nos amen por aquello que guardamos en nuestro interior y que nos hace únicos pero ese interior se ubicará más y más profundamente en el futuro, si todo sigue como hasta ahora.

Buscando soluciones a este rompecabezas, recordé lo que Nolan y Johnson planteaban en su novela La fuga de Logan, al igual que muchos otros autores de ciencia ficción que esbozaron futuros sorprendentemente parecidos a nuestro mundo actual: el amor, una vez imposible de encontrar en la calle, es brindado por la tecnología.

¿Crees que la tecnología cambiará para siempre la forma en la que nos enamoramos?

Posiblemente esto sea poco para lo que realmente está por venir.

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3 Comentarios
  1. marzo 30, 2011
  2. julio 17, 2013
  3. diciembre 15, 2014

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