Chismes: sabrosos pero poco provechosos

Chismes, rumores y cotilleos¡Si! ¡Es muy rico el chisme!… y hasta se puede pasar un buen rato hablando de los demás: “¿Cómo ves lo que le pasó? “Uy, si, fíjate que eso esta mal, yo creo que…” “Ya ni digas, es un grosero, seguro lo hace porque esta resentido”.

Suponer, decir de más y opinar. La diferencia entre un chisme y una noticia es que el chisme tiene el tinte de nuestra percepción u opinión personal (con la cual podemos agregar detalles o exagerar las cosas respecto a la situación original), mientras que una noticia es una narración objetiva de algo que sucedió sin mezclar opinión o juicio al respecto, ni decir nada más de lo que sabemos.

Las noticias a veces son necesarias o inevitables, pero sin duda parece que las personas  gustan más del chisme, porque una noticia parece tener más sabor o interés cuando damos nuestra opinión. Una noticia se convierte en chisme cuando nos a da para  hablar   “de más” o meter “nuestra cuchara” en el asunto.

¿Por qué nos gustan los chismes?

Entre otras cosas,  porque es una forma divertida, fácil y entretenida de pasar el tiempo. Sin embargo, y para profundizar más al respecto, chismear o hablar de más es muchas veces sinónimo de un profundo aburrimiento o falta de emoción y gozo en nuestra vida.

Cuando no estamos muy a gusto con la forma en que vivimos, cuando no nos emociona tanto nuestra vida, buscaremos cualquier cosa para hacerla emocionante o atractiva. Es por eso que muchas personas gustan de andar platicando de los demás, de lo que hacen y no hacen, de lo que tienen y no tienen. ¿Por qué? Porque es la forma en que sus vidas se hacen emocionantes.

Muchas veces se dicen cosas de los demás tan sólo para mostrarnos a nosotros mismos que somos “mejores” o “más buenos” que ellos.

Juzgar a los demás delante de terceros por lo que hacen, tienen o piensan, puede ser atractivo y una forma de gastar el tiempo, pero sin duda esto no deja nada provechoso en la vida de no ser un rato agradable.

¿Por qué no es conveniente chismear?

No es que este “mal o bien” porque a decir verdad, cada ser humano es libre de elegir lo que mejor le apetezca y le venga en gana. Así que más bien la pregunta sería: ¿Qué es lo que realmente quieres para tu vida? Si deseas una vida grandiosa, entonces los chismes lo único que te harán ¡es perder tiempo! Porque hablar de alguien no te llevara sino a un sentimiento falso de grandiosidad.
Donde se habla de un tercero, recuerda, es porque dos necesitan sentirse bien. Muchas veces se necesita recurrir a lo que le pasa a los demás para poder compararnos y, entonces, sentirnos ya sea más desdichados o más afortunados.

Los chismes por lo general son el momento ideal para hacer que otro se vea “mal” ante algún tercero. Si analizamos con objetividad, debajo de esta acción, lo único que pretendemos es querer vernos “bien” ante ese tercero. Si le agregamos detalles o exageramos una situación en contra de un ser humano, esto sólo indica una falta fuerte de seguridad en lo que somos, pues con esto solo queremos justificar que nosotros si estamos haciendo “lo correcto”.

Sin embargo, podemos aprender mucho de las situaciones de los demás. No es que tengamos que cerrar los ojos y volvernos fríos ante lo que sucede allá afuera. No. Se trata de que lo observemos con la más clara objetividad, y de analizar porque nos resuenan determinadas cosas de los demás.

Bien es cierto que tratando de ayudar a los otros nos ayudamos a nosotros mismos. Sin embargo, si nuestra boca no va ayudar al otro, lo mejor será vencer la tentación de opinar, y cerrarla. Hablar por hablar es un gasto de energía inútil. Lo mejor es tratar de pensar en soluciones objetivas ante los problemas que nos conmueven, porque pensando estas soluciones muchas veces nos resolvemos nosotros mismos dudas de determinadas situaciones, y nos damos claridad de pensamiento.

Los chismes, recuerda, sólo te dan efectos placebos de grandeza. Si vas a chismear, mejor guarda tu energía para crear las cosas que quieres. Cierto que muchas veces es difícil mantener una postura fuera del chisme cuando tus amigas o amigos empiezan a chismear. Sin embargo, ya habrás quizá observado que, a final de cuentas, cuando todos acaban de hablar y se van, nadie resolvió nada.

Un punto a favor…

Quizá el único punto a favor del chisme sería que puede servir para divertirnos o reírnos un rato. El sentido del humor puede que sea el único ingrediente que haga permisivo un chisme, pues reírnos de lo que nos pasa o le pasa a alguien más es una forma sabia de enfrentar situaciones y aligerarlas, de restarle seriedad a la vida. Pero si no vas a tener sentido del humor y tan solo va a servir lo que dices para quejarte, enjuiciar al otro o hacer quedar mal a alguien, mejor emplear esa energía para lo que si quieres crear en tu vida.

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2 Comentarios
  1. febrero 17, 2012
  2. diciembre 2, 2014

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