ACUPUNTURA CON LUZ

Han tenido que transcurrir más de 5000 años para que las agujas que se usaban en la acupuntura clásica sufrieran una sorprendente transformación y evolucionaran en la actualidad, convirtiéndose en sencillos y coloridos haces de luz.

Las agujas tradicionales van siendo sustituidas poco a poco, por los acupuntores modernos, por las agujas láser. Estas últimas agujas no sólo tratan al paciente con las bondades y el calor de la luz, sino que además de aportar los beneficios terapéuticos ya conocidos por la acupuntura, potencian notablemente su efectividad.

Las agujas láser son un descubrimiento actual, tienen su origen en profundas investigaciones físicas en las cuales se buscaba un método de estimulación de puntos de acupuntura que no tuviera que ser ni invasivo ni doloroso ni temeroso para algunos, en especial para los niños y algunos pacientes adultos. El físico alemán Fritz A. Popp descubrió la fotobioluminisencia, es decir, la capacidad que tiene el cuerpo para producir luz y la transmisión que existe en las neuronas mediante “luces”. Nuestro cerebro y nuestro cuerpo contienen luz. Y, aunque esto es algo que siempre ha existido en el cuerpo, cada vez son más los científicos interesados en este fenómeno que lo comprueban y utilizan este conocimiento con diferentes finalidades.

La luz forma parte del cuerpo y de innumerables impulsos nerviosos, la luz origina la vida y la hace posible. Guiados por esto, los físicos desarrollaron un método en dónde descubrieron que la luz enfocada y guiada con determinada intensión aportaba, además de los beneficios de la luz, un beneficio terapéutico adicional. Se puede decir que la gran diferencia entre las agujas clásicas y las láser, es que estas últimas consiguen un mayor estimulo de las fibras nocioceptivas del punto de acupuntura seleccionado, y en este proceso los fotones absorbidos actúan a nivel de mitocondria, incrementando la actividad enzimática y la síntesis del ATP. Además, con estas agujas láser es posible utilizar además los beneficios de los colores que ya antes se habían usado en otras terapias alternativas como la cromoterapia, en dónde se sana al paciente por medio de los colores, los cuales, dependiendo de su frecuencia y vibración, tienen la capacidad de sanar, estimular y beneficiar determinados aspectos del organismo. Así, las agujas láser utilizan estas mismas bases cromoterapéuticas para potenciar los efectos sanadores de la acupuntura tradicional.

El uso de estas innovadoras agujas es muy reciente, y sin embargo a tenido una muy alta aceptación y benéficos resultados para tratar: enfermedades reumáticas, lumbalgias, cefaleas, dolores después de operación, tensiones agudas, contracturas, etcétera. Esta terapia de luz es algo que podría comenzar a considerarse por su alto, benéfico y prometedor valor terapéutico.

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3 Comentarios
  1. septiembre 5, 2010
  2. noviembre 24, 2012
  3. noviembre 3, 2014

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